lunes, 17 de junio de 2013

Repostería infantil: galletas de Mickey Mouse

Hoy os voy a mostrar un plan super divertido para ocupar esas tardes de domingo que no sabemos qué hacer para que se entretengan los pequeñines. ¡¡¡Vamos a hacer galletas de Mickey Mouse!!!



Es muy entretenido, los críos se lo pasan bomba y además luego nos las comeremos todas, es una experiencia 100% recomendable. ¡Cuánto mejor es comernos nuestras propias creaciones!

Para esta receta necesitaremos (no hay ningún ingrediente sofisticado, salvo que queráis hacerlas con algún cortador exclusivo):


  • 1 huevo M.
  • 120 gr de azúcar blanco.
  • 150 gr de mantequilla.
  • 1 cucharada de esencia de vainilla (15 ml)
  • 320 gr de harina de trigo, normal o de repostería.

Lo primero a tener en cuenta es que el huevo esté a temperatura ambiente, y la mantequilla a punto de pomada, por lo que debéis sacarla de la nevera una hora antes de empezar con la receta. Mezclaremos los ingredientes en una batidora en el siguiente orden, y a falta de batidora, lo mezclaremos todo en un bol y al final utilizaremos nuestras lindas manos:

El huevo con el azúcar, después la mantequilla, la esencia de vainilla y por último la harina, poco a poco. Tenemos que conseguir un bola homogénea y que no se nos pequen trocitos entre los dedos. Envolvemos nuestro tesorito en un film de plástico y lo dejamos en la nevera una hora aproximadamente. 

Mientras tanto os voy a enseñar estos juguetes que he encontrado para una tarde repostera de lo más profesional:

En Ikea por 9,99€ 

En Ikea por 7,99€ precio habitual y 4,99€ con Ikea family. 
En Imaginarium por 19,95€ 
En Zara Home por 15,99€
En Zara Home por 19,99€


Por cierto, en Zara Home hay más delantales super cuquis, de nena. Estos que os he puesto me han parecido más para chicos, que me los tienen abandonados a los pobres en esto de los juegos de cocinitas...

Bueno y ahora viene lo mejor, ponemos el horno a precalentar 180º C y ¡amasar nuestra bola! Cogemos un rodillo como hace nuestro pinche de hoy:



E intentamos que la masa tenga medio centímetro de espesor. Si tenéis anillos medidores para el rodillo, o un par de tablillas de nivelar que se colocan a los lados de la masa, perfecto, si no a ojo como lo hago yo. Después de estirar , pasamos a cortar la galletas con el cortador que nos apetezca o que tengamos en ese momento. Nosotros lo hemos intentado hacer lo mejor posible con uno de Mickey, y esta es la prueba ¡de tal esfuerzo!:



Las colocamos en una bandeja antiaderente y para el horno (acordaos de haberlo precalentado al menos diez minutos a 180ª), 10-12 minutos a 180º en la bandeja del medio. Luego cada horno es un mundo, porque el mío es de gas y me va bien así, los que tenéis ventitérmico o calor arriba y abajo, nos os queda otra que mirar en la instrucciones o preguntar a la vecina.



Y.... voilà




P.D: en mi barrio querido han abierto una tiendita de utensilios de repostería que me chifla, se llama Deliclick y tienen tienda online: www.deliclick.es, qué pena que no estoy allí... si no arrasaba con todo.

domingo, 16 de junio de 2013

Mapamundi para niños: decorativo y didáctico, ¡es genial!

Allá por enero de 2011 compartí con Baby-Deco el mapamundi de mi periquín, lo podéis ver aquí http://babydeco.blogspot.com.br/2011/01/el-mapa-mundi-del-dormitorio-de-pablo.html 




Es un regalo que recibimos de unas personas muy queridas por nosotros, por el nacimiento de nuestro hijo, y que es, y será, el elemento principal de su dormitorio con el paso de los años, y lo digo no sólo porque queremos que nos siga dando juego con el paso del tiempo sino también porque el propio mapa mundi, el pobre, se ha vuelto viajero a su vez, y ha viajado unos once mil kilómetros para seguir en el cuarto del crío tal y como lo tuvo en su ciudad natal. Así que es versátil, cabe en cualquier maleta (nosotros para tener más espacio lo metimos en una bolsa de sacar el vacío) y listo, te lo puedes llevar a cualquier lugar porque trae una bolsa de transporte acolchada super cuqui.




Es ideal para familias cuyos miembros trabajan en el extranjero, como nos ocurrió a nosotros cuando Axel Foley comenzó a viajar a Brasil, porque el niño tenía una respuesta super clara cuando le preguntaban dónde estaba papá. Además trae un avión y con él trazábamos la ruta, nunca olvidaré los momentos que pásamos con el mapa cuando mi marido viajaba por trabajo... Pero como ya conté en Baby-Deco, este mapa nos brinda multitud de juegos didácticos para los niños, desde los primeros meses puede servir como estimulación visual por sus colores, y lo podemos dejar vacío, sin los muñequitos, para no aturullar al crío. Se puede colgar en la pared, e incluso utilizarlo como megamanta de juego, porque mide la friolera de 170x240. Lo que pasa es que yo para el suelo no lo usé ,porque me daba pena que se manchara, y aunque es lavable tampoco conviene meterle mucho trote si queremos que no dure.

Cuando el niño tenía alrededor de seis meses él ya comenzaba a pegar y despegar figuritas, entonces ya se puede empezar a practicar algún juego como: "pega todos los animales en el color rosa, o en el color verde" (cada color corresponde a un continente, pero eso ya lo sabrán más adelante),  o trabajar arriba y abajo y más adelante izquierda y derecha. Entonces con esa edad los cogen, los observan, pegan, despegan, y se entretienen mucho. Para eso es conveniente colgar el mapa en la pared y que el sur quede por encima del rodapié, para que así el crío no dependa de un adulto cuando quiera jugar, aunque al principio sólo lleguen a la parte de abajo.
Para ir paulatinamente sorprendiéndole con diferentes figuras que trae, conviene no sacarle todas de golpe, e ir dejando que en cada etapa vaya disfrutando de todo poco a poco e ir introduciendo el vocabulario de acuerdo con su edad, ya que este mapa trae:
50 animales, 10 transportes, 7 edificios emblemáticos, 20 personas del mundo, 7 etiquetas de los continentes, 50 etiquetas de países y sus 50 capitales, 5 etiquetas de océanos y mares, 8 de ríos y canales, 6 de lagos, 5 de desiertos, 7 de montañas, y 6 de latitudes y longitudes. ¡Ahí es ná!

Otro de los juegos que podemos practicar es pedirle que nos traiga los animales que le vamos pidiendo, y cuando ya comience a hablar le pediremos que lo haga al revés, y le preguntaremos cuál quiere que le llevemos, y le gratificaremos por ello, ya sea en su lengua materna o en otras leguas. Por cierto, este tipo de juegos funcionan muy bien con más de un niño, así se enriquecen, y lo que no sabe uno, lo sabe otro y además se tornan más receptivos, así que todos los domingos, ¡ale, a invitar a los amiguitos a casa! Obviamente a medida que los niños crecen, sus posibilidades de juego se multiplican y además trae consigo una guía didáctica por si se nos agotan las ideas.

Como ya he dicho antes, este mapa mide 170x240, cuesta alrededor de 290€, pero también existe en una versión más pequeña, aunque no tan impresionante, que mide la mitad de la mitad y cuesta ciento y pico euros. La marca es King Dam http://www.toybase.com.tw/tw/t97044.html, y es made in Taiwan. Os lo he querido mostrar porque me gustaría que sirviese de inspiración para quien no lo va a comprar y se anime a confeccionarlo con fieltro, o como a cada uno le parezca mejor. Lo digo, porque hay por ahí alguna madre que hace cosas divinas com ésta: http://www.mamisybebes.com/2013/06/un-protector-de-cuna-diy/

¡Espero que os haya gustado! ¡un abrazo!


P.D: en otro post os enseñaré nuestro calendario de fieltro.
P.D2. ¡he encontrado una tienda online que vende el mapa pequeño! Didacmanía 

jueves, 13 de junio de 2013

Nuestro juguete preferido: los bloques de construcción

Hoy os voy a presentar uno de nuestros juguetes preferidos: Mega Bloks. Sí, he dicho nuestros, habéis leído bien, porque jugamos todos, papá, mamá, el peque, y hasta los abuelos si hace falta ¡qué remedio!

Fue un regalo de la tía Chivi, que empezó con un camión y veinte humildes bloques para apilar, transportar o lo que se le ocurriera al niño. 




El camión con su bombero y su perrito, está muy bien.


Nuestro hijo era aún pequeño y lo único que hacía con las piezas era mirarlas embobado y llevárselas a la boca, luego pasó a practicar el lanzamiento libre (que aún sigue haciendo…) perfecto para luego poder dar el siguiente paso, que era de lo que se trataba y aún no lo hacía el pobre, ¡construir! Pero como a sus padres, o sea Axel Foley y una servidora, nos gustaba ese juguete más que a un tonto un caramelo y sufríamos diversas regresiones recordando lo bonita que fue nuestra infancia jugando a casitas con el Lego y a barcos con el Tente, le compramos un saco con tropecientas piezas más, ¡ala! ahí tienes, ahora sí, empieza la diversión.


Saco de 80 piezas 22,99€ 


Aunque somos super seguidores de Lego, adoramos la versión de Mega Blok que se puede usar a partir del primer año, por su facilidad de manejo, y la infinitas posibilidades de crear que nos aporta. No hace falta comprar complementos como figuritas, ni camiones, porque él mismo, por sí sólo, da carrete suficiente para entretenerse.

Lo más entrañable de este juguete es que se trabaja la creatividad de la manera más simple que hay, que es, que de la nada salga lo que nos de la gana. Muchos pensaréis que los niños no saben hacer las figuras que proponen en el anuncio de turno, y tenéis toda la razón, ni de coña le sale a un niño de tres años semejantes fuguritas fantásticas. Pero oye, mi hijo lleva jugando con esto de las construcciones dos años y no se cansa, siempre es su recurso principal a la hora de jugar.  Que si un castillo, que si un garaje, que si jugamos a perritos, e incluso a dinosaurios. Si vierais los churros que nos salen… y lo feliz que juega mi hijo con el churro!!! Es para mear y no echar gota oiga!

El perrito maravilloso


Pero ahí está la maravilla de crear, les da la libertad que necesitan experimentar, y que nosotros, padres y educadores debemos seguir alimentando con el paso de los años. Ya sea con bloques, dibujando, haciendo un colage de los de macarrones y lentejas, o mirar el goletlé del pasillo con cara de bobos, ¡da igual! Lo que queremos es que echen a volar la imaginación, que interpreten lo que les de la gana y que se sientan libres de expresar sin temer qué pensará el temido jurado que todos de vez en cuando tenemos en nuestra cabeza y se asoma más de lo que debería.

Además de todo lo mencionado, es un juguete para niños y niñas, sí que es verdad, que han sacado la versión de bloques rosas y morados, pero si nos vamos al tradicional, el de colorines chillones de siempre, no nos metemos en el mundillo de “los niños son el azul y las niñas son el rosa” ¡juegan encantados de la vida!


Así que por ser un juego que fomenta la creatividad y no sabe de sexos, yo os propongo a padres, tíos, tiísimas y amigos que no saben qué regalar, que incluyáis en las vidas de los niños: ¡los bloques de construcción!

jueves, 6 de junio de 2013

Cariño nos mudamos a vivir al extranjero:

Afrontar una situación de cambio como es ir a vivir a otro país no es fácil para nadie, y menos aún cuando tenemos hijos. Por eso hoy os voy a contar cómo ha sido mi experiencia, para aquellos padres que os tenéis que enfrentar a ello, y lo hagáis con el menor miedo posible.

Los primero que os voy a contar, es que en nuestro caso, la decisión de ir al extranjero fue de común acuerdo al ver cómo en nuestro propio país no conseguíamos pegar el arrancón laboralmente hablando, nos sentíamos prisioneros de una crisis económica y el mercado laboral no satisfacía la necesidad de desarrollarnos en lo que nos habíamos formado, y que no tenía sentido con nuestra manera de ser. Por ello, tras un año y medio de preparación para nuestra llegada al nuevo país, papeleo, visitas de trabajo y demás, marcamos en la agenda cuál iba a ser el esperado día. Día clave en nuestras vidas, en que junto con nuestra emancipación y la llegada de nuestro hijo al mundo, cambió nuestra vida.

Como he comentado anteriormente, nuestra mudanza se debe a un impulso que nace de nuestro interior y por ello lo vivimos con alegría, y con esperanza, es por ello que lo afrontamos de manera alegre y con ilusión. En el proceso de cambio teníamos que lidiar muy particularmente con el plano familiar, y preparar a nuestro pequeñín para su nuevo medio. Para ello la primera decisión que tomamos fue aprovechar unos de los viajes de trabajo e ir todos juntos, a conocer el país que nos devolvería la ilusión de crecer. Los críos a la edad de 1-2 años no tienen percepción del espacio y del tiempo tal y como la tenemos los adultos, y pensamos que un cambio de este calibre podría crear cierta inseguridad en nuestro hijo de 2 años. Nosotros, y sus familiares y amigos, le hablábamos de que marcharíamos a vivir a otro país, muy bonito (Brasil), dónde había muchos loros (que a él le encantan), y una escuela de chicos mayores donde iba a conocer profesoras y amiguitos nuevos que le estaban esperando y que tenían ganas de quererle y jugar con él. Pero él no entendía muy bien qué le estábamos contando, se queda tranquilo pero seguramente pensaría: “qué me están contando estos, si yo estoy aquí que no sé ni lo que voy a hacer mañana en la guarde” y nos miraba con cara de : “pues si tu lo dices, me lo creo”. Nuestro hijo, además, era un crío al que los cambios le afectaban mucho, día que le acostabas tarde, día que no dormía bien. Eso por no mencionar su transición de estar en casa con su Memé y comenzar a ir a la guarde, que fue infernal para él y para sus profesoras. Así que decidimos que lo mejor en ese momento era sacrificar unos euros más e volar todos juntos a Brasil a conocer nuestra nueva ciudad de acogida, aprovechando que Axel Foley tenía reuniones de trabajo y que a su vez teníamos que dejar elegido un piso donde vivir. El viaje fue maravilloso, el niño lo vivió con mucha intensidad y una ilusión que no imaginábamos. Aprovechamos para conocer el nuevo colegio en el que le habíamos matriculado, cogimos piso, e hicimos escala en Rio de Janeiro, lo que remató el viaje para alegría de todos. Por tanto, el viaje no sólo sirvió para conocer el nuevo medio en el que nos tendríamos que desenvolver, si no que además fue una experiencia super intensa a todos los niveles. En aquel momento aprovechamos para tirar unas cuantas fotos de la que sería su clase el próximos curso, y que luego le enseñaríamos una y otra vez a la vuelta del viaje.

Entiendo que no todo el mundo tiene la oportunidad de viajar previamente al nuevo lugar de residencia, pero tenemos otras alternativas que ofrecer a nuestros pequeños, como son:
·      Realizar un colage conjuntamente en el que coloquemos fotos de nuestra nueva ciudad, barrio, escuela, etc…
·      Realizar un libro en el que el personaje principal sea un niño, o un personaje inventado como una familia de animales, que se muda de ciudad y que encuentra un montón de sensaciones nuevas que va a vivir (de las sensaciones y los sentimientos os hablaré más adelante).
·      Si no tenemos tiempo ni ganas de hacer nuestro propio libro, en su momento encontré algún cuento dedicado a esta temática, y que os puede ayudar los meses previos a la mudanza:
  • 999 hermanas ranas se mudan de charca, por Ken Kimura, Bárbara Fiore editora. ISBN: 9788493750602. Alrededor de 14€



  • Perla se muda de casa, por Sharon Harmer y abbey Irvine, editorial Elfos. ISBN: 9788484231363. Alrededor de 12€
  • Nos mudamos de casa (primeras experiencias),  por VV.AA., editorial Usborne. ISBN: 9781409502098. Alrededor de 4€

Ahora toca el turno de los sentimientos. Algo muy importante que yo intenté trabajar con esmero y sigo haciéndolo: es hablarle a niño de que sus amigos y su familia van a estar siempre con él, que hablaremos por videoconferencia y por teléfono y que cuando volvamos de vacaciones van a estar esperándole para jugar como lo ha hecho siempre. Me parece super importante ayudarle a digerir los sentimientos a los que se va enfrentar, sentir pena, miedo, e ilusión, todo junto en un mismo pack es normal. Es algo que a muchos adultos no nos han enseñado a expresar. Por ello traté de que nuestro hijo comprendiera qué es lo que siente en cada momento, en cada lloro y en cada alegría. Y esto es algo que me emociona mucho, porque veo que es algo fundamental a trabajar en la vida de las personas. No hemos de esperar a que lleguen momentos cruciales en la vida para tratar de comprender lo que sentimos. Porque la vida en sí, ya es suficientemente compleja para tener muy en cuenta la educación emocional con nuestros hijos y con nosotros mismos. Será el mejor regalo que les podamos brindar.

Una vez que fuimos allanando el terreno y que la fecha se acercó, nos tocó el turno de recoger. La casa quedó vacía, y toda nuestra por llenar.

P.D: Lo de los loros fue verdad, y vemos un par de pájaros tropicales desde la ventana casi todas la mañanas cuando amanece.